Programa #364: Picudos del Pacífico Oriental, ciencia, manejo y sostenibilidad
Moisés Mug, director de Ciencias de la Federación Costarricense de Pesca Turística, explica qué son los picudos, qué se sabe de sus poblaciones, por qué faltan datos al sur del Pacífico Oriental y qué papel pueden tener la CIAT, el sector privado y los consumidores.

Marlines, pez vela y pez espada forman parte de la pesca comercial, de la pesca deportiva y de la mesa de muchas familias. En Manabí, por ejemplo, el picudo es la base de un ceviche muy popular. Sin embargo, sobre sus poblaciones en el Pacífico Oriental hay todavía más preguntas que respuestas. En Azul Sostenible conversamos sobre el tema con Moisés Mug, director de Ciencias de la Federación Costarricense de Pesca Turística (FECOP), con la conductora Mayi Zambrano y el ingeniero Guillermo Morán.
Qué son los picudos y cómo se manejan en la región
Mug explicó que los picudos son grandes peces pelágicos con un hueso alargado en el cráneo, a modo de pico. Entre ellos figuran el pez espada, el marlín azul, el marlín rayado, el marlín negro, el marlín pico corto y el pez vela. Son especies cosmopolitas, presentes en zonas tropicales y subtropicales de todos los océanos, pero se manejan como poblaciones independientes en cada uno.
El conductor recordó que en Ecuador existe pesca deportiva de picudos y también pesca comercial, con temporadas de marlín rayado. Añadió que, al ser especies compartidas entre países, hace falta un manejo regional.
Un mismo recurso para la pesca comercial y la deportiva
Mug detalló cómo se regula la actividad en Costa Rica. La pesca deportiva permite llevar hasta cinco piezas por viaje, y los picudos deben capturarse y liberarse, con excepción del pez espada, poco habitual en la pesca de superficie en aguas costarricenses. Según indicó, Guatemala y Panamá aplican esquemas parecidos, mientras que en México los picudos están reservados a la pesca deportiva.
Para la flota palangrera comercial de Costa Rica, el pez vela tiene un límite de captura equivalente al 10 % de la captura total del viaje. Así, el recurso se comparte entre la alimentación y el turismo.
Lo que se sabe del estado de las poblaciones
El director de Ciencias de FECOP indicó que las evaluaciones del Comité Científico Internacional, que reúne a científicos del Pacífico norte oriental y occidental, señalan que el marlín azul está en buenas condiciones, con biomasa muy por encima del nivel de rendimiento máximo sostenible. Sobre el pez espada, afirmó que está en excelente condición. En cambio, el marlín rayado aparece sobreexplotado en el área evaluada.
Mug precisó que esas conclusiones corresponden al Pacífico norte. Para el Pacífico Oriental más al sur y para las pesquerías costeras y artesanales, dijo, los datos son insuficientes, porque la información que llega a esas reuniones es sobre todo la que reúne la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT) y no cubre toda la pesquería de la región.
Morán coincidió en que hay un vacío de datos. Señaló que más de 300 barcos asiáticos pescan desde hace años picudos en el Pacífico suroriental y que hay que sumar esa información a la de la pesca artesanal de altura y la de la pesca deportiva.
Un grupo de trabajo en la CIAT
Morán contó que, la semana previa, el Comité Científico Asesor de la CIAT recomendó a la Comisión impulsar un grupo de trabajo sobre picudos o, al menos, grupos regionales de países interesados. Esa propuesta se tratará en la reunión de septiembre, que Mug situó en Lisboa. El científico se refirió a una iniciativa de Panamá, que consideró muy buena, y a la experiencia del grupo de trabajo del dorado, que busca apoyo financiero del sector privado.
Mug sostuvo que, si la Comisión adopta una resolución para iniciar trabajos científicos sobre picudos, el sector privado debería respaldarla. Dijo que el sector de pesca turística busca tejer alianzas con ese fin a través de la Central American Sport Fishing Association. Planteó que sin ciencia se administra a ciegas y propuso que Ecuador copatrocine la iniciativa panameña. Morán afirmó que la inversión en ciencia debería duplicarse en los próximos años.
El peso económico de la pesca turística
Mug explicó que FECOP es una ONG que promueve la pesca sustentable mediante la educación y la investigación. Entre sus proyectos mencionó el trabajo con la NASA y su constelación de satélites PACE para desarrollar algoritmos que detecten mareas rojas. También citó una escuela náutica femenina que forma mujeres como tripulantes de yates de pesca y que, según dijo, cuenta con unos 75 graduadas y graduados.
Sobre el impacto económico, indicó que a Costa Rica llegan unos 150.000 turistas al año para pescar, en su mayoría norteamericanos, con estadías de unos 12 días, sobre todo en busca de pez vela. Citó estudios según los cuales el impacto anual ronda los 520 millones de dólares, una cifra que, según Mug, supera a las exportaciones de café y a la industria de cruceros del país. Añadió que ese gasto impulsa marinas y desarrollos inmobiliarios y que ahora llegan más familias y grupos de mujeres.
Amenazas y buenas prácticas
Mug identificó la pesca ilegal como la principal amenaza para los picudos. Dijo que se sospecha que la región tiene un nivel similar al del resto del mundo, donde cerca del 26 % del pescado que llega a los mercados procedería de pesca ilegal. Señaló además la administración sin datos suficientes del estado de las poblaciones.
Entre las prácticas de la pesca deportiva citó la toma de fotos con el pez dentro del agua, para reducir su exposición al aire, y la participación de las embarcaciones en programas de marcado, como el de Gray Fish Tag Research. Mencionó también un estudio de investigadores de la Universidad Stanford, según el cual los picudos analizados pasan cerca del 90 % del tiempo dentro de zonas económicas exclusivas, por lo que las regulaciones nacionales y regionales son clave.
Qué puede hacer cada actor
Para Mug, el consumo responsable es un primer paso: preguntar de dónde viene el pescado y valorar las certificaciones de pesca sustentable. También pidió ciencia ciudadana, con flotas turísticas y deportivas que entreguen sus datos a las autoridades pesqueras. Morán, que trabaja en procesos de certificación MSC en Ecuador, dijo que ese estándar da seguridad al sector privado, a los gobiernos y a las ONG, y animó a los jóvenes a especializarse en pesca sostenible.
Lo que viene: el Día del Pescador Ecuatoriano
Al cierre, el conductor recordó que el Día del Pescador Ecuatoriano se celebra el 29 de junio. La próxima emisión, el sábado 27 de junio a las 9:00, está prevista con Gabriela Cruz, quien ha liderado la organización de esta celebración en los últimos 30 años.
Si desea escuchar la conversación completa con Moisés Mug, puede ver el Programa #364 de Azul Sostenible en https://www.youtube.com/watch?v=LAC2ZEUl9Wg.


