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Programa #342: Economía circular y casos de éxito en Ecuador

La directora de Fundación Circular, Carolina Saá Cansing, explicó qué distingue a la economía circular del reciclaje, qué frena su avance en Ecuador y qué proyectos prepara, entre ellos una campaña de recolección de aparatos electrónicos con gobiernos locales.

Portada del programa 342 de Azul Sostenible: Economía circular y casos de éxito en Ecuador
Foto: Azul Sostenible / youtube.com

La contaminación que baja por ríos y calles termina en el mar, y la economía circular propone atacarla en el origen: usar lo que ya existe en lugar de extraer más materia prima. Para explicar cómo se aplica en Ecuador, Azul Sostenible entrevistó a Carolina Saá Cansing, directora de Fundación Circular, quien habló desde Quito sobre el concepto, sus beneficios, los obstáculos del país y los proyectos de su organización.

Qué es la economía circular y en qué se diferencia del reciclaje

La directora definió la economía circular como todo esfuerzo por evitar seguir extrayendo materia virgen de la naturaleza y usar de forma eficiente lo que ya se tiene. Según explicó, debe además generar ingresos o ahorros: si no hay beneficio económico, sostuvo, no puede llamarse economía circular.

La contrastó con la economía lineal, en la que se extrae, se procesa, se usa y se desecha. Comparó ese modelo con ir en un Ferrari a toda velocidad hacia un muro y recordó que el planeta tiene límites.

Beneficios ambientales, económicos y de empleo

Ante la consulta de la conductora Mayi Zambrano sobre qué datos tienen más impacto, Saá Cansing enumeró varias ventajas. Dejar de extraer materia prima permite que los ecosistemas se regeneren, y reutilizar con eficiencia reduce el consumo de energía.

También destacó la rentabilidad de la remanufactura y de la reparación de equipos, que además abren oficios nuevos. Como ejemplo local mencionó a una empresa ecuatoriana que alquila vajilla, cubiertos y vasos a los locales de patios de comida para evitar los desechables. Según dijo, genera más de 50 empleos y evita un pasivo ambiental que heredarán las generaciones futuras.

Añadió que la logística y la distribución también cuentan. En su opinión, no tiene sentido enviar una fruta a otro continente para procesarla y volver a enviarla a un tercer país. Recordó, además, que existen estudios que vinculan la salud del planeta con la de las personas.

Los cuellos de botella: educación y políticas públicas

El ingeniero Guillermo Morán preguntó cuáles son los principales obstáculos en Ecuador y la región. La invitada puso la educación en primer lugar. Contó que, en un evento reciente en Salima, cantón Muisne, entregó vasos y sorbetes reutilizables a comerciantes que preguntaban por qué no podían seguir usando plástico. Para ella, la población aún no dimensiona el problema.

Pidió más presión sobre el Ministerio de Educación, las escuelas y las empresas para que formen a sus colaboradores y clientes. Puso un ejemplo del desperdicio: según le relató un taxista que trabajaba en un supermercado, se rechazan los tomates pequeños porque se cree que los grandes son de mejor calidad.

El segundo eje, afirmó, son las políticas públicas. No se puede esperar solo la voluntad de la gente para clasificar residuos, dijo, y la autoridad debe impulsar el cambio. Mencionó que, hasta donde sabe, ya se prohibieron los sorbetes plásticos en el país, aunque casi nadie lo conoce. Valoró también la creatividad con que muchos ecuatorianos, sobre todo en la Costa, reutilizan materiales.

Fundación Circular: cumbre mundial y recolección de electrónicos

Saá Cansing explicó que la fundación apoya proyectos de uso eficiente de recursos y que invita a quienes tengan una iniciativa a escribirles. Su primera apuesta es traer a Quito la Cumbre Mundial de Economía Circular, que la fundación prevé realizar en noviembre de 2026 para conectar actores y debatir el tema.

La segunda es una campaña que preparan con el Consejo Nacional de Competencias y a la que planean invitar a los más de 1.000 gobiernos autónomos descentralizados del país. Consistiría en recolectar aparatos eléctricos y electrónicos en las comunidades. La fundación entregaría una computadora remanufacturada a cada gobierno local que supere la tonelada recolectada. Según la directora, muchos de ellos no tienen equipos suficientes y deben turnarse para usarlos. Precisó que la gestión la haría un gestor autorizado y que los equipos tendrían cinco años de garantía.

Explicó que los celulares y otros equipos contienen metales valiosos, como oro, plata y cobre, pero también metales pesados como el plomo, y por eso no deben tirarse con la basura común. A su reciclaje lo llamó minería urbana o minería inversa. Dijo que en Ecuador ya hay empresas autorizadas que separan los componentes, que en su mayoría se exportan, y que una empresa local con laboratorio metalúrgico ya recupera metales.

Un puente con el océano y la pesca artesanal

Morán enlazó el tema con el mar. Señaló que la contaminación es una gran amenaza para los océanos, la pesca, la acuicultura, el turismo y el clima. Contó que trabaja con pescadores artesanales y con comunidades de manglar y que prevé viajar a Galápagos para un proyecto de recolección de desechos. En ese marco, dijo, se entregará la primera bicicleta hecha con plástico recogido por pescadores artesanales.

Un consejo para llevar a casa

Como mensaje final, la directora pidió no verter el aceite de cocina usado por el desagüe. Explicó que contamina grandes volúmenes de agua, daña la vida acuática y tapa las tuberías, y que puede aprovecharse para hacer jabón y biocombustible. Recomendó guardarlo en una botella y entregarlo a un gestor de la ciudad.

Para escuchar la conversación completa y conocer los detalles de cada proyecto, puede ver la emisión íntegra en https://www.youtube.com/watch?v=1e7Pn_ZFBEA.

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