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Programa #347: La plataforma continental y los fondos marinos, un reto para el futuro de Ecuador

El capitán de navío en servicio pasivo Manuel Humberto Gómez, investigador del CESPE, explicó qué distingue a la plataforma continental de los fondos marinos, qué implica la extensión de 150 millas y por qué Ecuador necesita más ciencia, institucionalidad y tecnología.

Portada del programa 347 de Azul Sostenible: La plataforma continental y los fondos marinos, un reto para el futuro de Ecuador
Foto: Azul Sostenible / youtube.com

Ecuador tiene un territorio marino que, según el capitán de navío en servicio pasivo Manuel Humberto Gómez, equivale a 5,3 veces su superficie terrestre. Sin embargo, el país sabe muy poco de lo que hay bajo ese mar. Gómez es investigador del Centro de Estudios y Pensamiento Estratégico (CESPE), oficial retirado de la Armada y especialista en hidrografía y oceanografía. En la entrevista en Azul Sostenible explicó qué son la plataforma continental y los fondos marinos, qué recursos contienen y qué necesita el país para conocerlos, protegerlos y aprovecharlos.

Un solo mar, con límites trazados por las personas

Gómez recordó que, para la naturaleza, mares, océanos, costas y fondos forman un mismo cuerpo, fluido y conectado. Los límites jurídicos los pusieron las personas. Señaló que el mar es la base del equilibrio climático y de la alimentación, y que su salud depende de conocerlo. «Sin el conocimiento no vamos a ninguna parte», sostuvo.

Citó la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982 como el instrumento jurídico más sólido de la gobernanza oceánica. También recordó la Declaración de Santiago de 1952, con la que Ecuador, Chile y Perú reclamaron un espacio de gestión de 200 millas.

Plataforma continental y fondos marinos: dos regímenes distintos

Con apoyo de láminas, Gómez explicó la diferencia. Desde las líneas de base se miden las aguas interiores y un mar territorial de 12 millas náuticas. Hasta las 200 millas se extiende la zona económica exclusiva, donde el Estado ejerce derechos de soberanía y jurisdicción. Bajo esa franja está la plataforma continental, que el Estado ribereño gestiona.

Más allá de esos límites comienzan la alta mar y, bajo ella, los fondos marinos, conocidos como «la Zona». Pertenecen a toda la humanidad y los administra la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos. A ese ámbito se refiere también el acuerdo sobre biodiversidad más allá de la jurisdicción nacional (BBNJ), que no abarca solo la alta mar sino también los fondos.

Ciento cincuenta millas más de plataforma

Gómez explicó que el artículo 76 de la Convención permite extender la plataforma continental más allá de las 200 millas, previo un proceso de estudios ante la ONU. Según indicó, Ecuador sustenta ante la Comisión de Límites de la Plataforma Continental su derecho a unas 150 millas adicionales. Allí tendría derechos de soberanía y jurisdicción para un aprovechamiento sostenible y racional, bajo las reglas del derecho internacional.

Ese espacio plantea una dificultad: la columna de agua que lo cubre sigue siendo alta mar. A esto se refirió a propósito de la presencia de flotas chinas. Gómez planteó que la situación exige investigación científica, personal capacitado y buques propios, y no solo los de otras naciones. Según dijo, esa zona es rica en recursos vivos pegados al fondo y en recursos no vivos de importancia estratégica.

Minerales estratégicos y vida en las profundidades

El invitado mencionó nódulos polimetálicos, sulfuros polimetálicos y costras ferromanganésicas enriquecidas con cobre. Según explicó, algunos de ellos pueden contener tierras raras, insumos de teléfonos, computadoras, medicina y sistemas de armas. También se refirió a las fumarolas de Galápagos, en el límite entre las placas de Cocos y Nazca, estudiadas sobre todo por investigadores extranjeros.

Indicó que la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos todavía discute un código de minería submarina y que la exploración ya se realiza. Advirtió que pasar a la explotación exige garantizar que no se afecten el ecosistema ni sus servicios, como la producción de oxígeno, el almacenamiento de carbono y la regulación del clima. Recordó que hay organismos que viven de minerales y gases, y que ese equilibrio se conoce muy poco.

Pesca, acuicultura y un océano que funciona como sistema

El ingeniero Guillermo Morán preguntó cómo se relacionan los fondos marinos con la pesca y la acuicultura, y por el debate internacional sobre la minería marina. Gómez respondió que ni la pesca, ni la investigación, ni la geología marina están aisladas, porque el océano es un sistema complejo que requiere una visión integrada. Puso como ejemplo los plásticos que se fragmentan en el mar, los consumen los peces y vuelven a las personas. Añadió que el cambio climático altera nutrientes, oxígeno, salinidad y temperatura, y con ello las corrientes y la alimentación de las especies.

Gómez defendió una fórmula que, además de investigación, desarrollo e innovación, incorpore la producción sostenible y una innovación pensada para el futuro. Mencionó a Corea del Sur como ejemplo de un país que apostó por el conocimiento. El conductor añadió que países asiáticos han invertido en ciencia y tecnología pesqueras, y que la investigación forma parte de la competitividad mundial. También comentó que Ecuador acababa de ratificar el acuerdo BBNJ y que la Autoridad de Fondos Marinos, con sede en Jamaica, apenas empieza a funcionar.

Institucionalidad, conocimiento y tecnología

Al pedírsele tres acciones prioritarias, Gómez planteó una institucionalidad fuerte que coordine las capacidades hoy dispersas entre la Armada, el Instituto Oceanográfico, el sector ambiental y las universidades. Recordó que en 2016 se suprimió el cuerpo técnico del sistema de gestión del mar y quedó solo el Comité Interinstitucional del Mar, que describió como la cabeza. Planteó también una representación diplomática permanente ante la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos, con un equipo técnico.

La segunda acción es educativa: más formación en oceanografía, hidrografía y océanopolítica, desde la escuela hasta la universidad. Gómez indicó que Ecuador no cuenta con un buque hidroceanográfico propio y que se necesitarían tres o cuatro naves. Afirmó que el Orión de la Armada ha caracterizado la plataforma continental con un esfuerzo superior a su capacidad de diseño.

La tercera es dotar al Estado de tecnología de punta, incluida la inteligencia artificial, frente al crimen organizado transnacional marítimo. Según dijo, ese crimen cuenta con profesionales de alto nivel y buenos recursos. Gómez concluyó que ese esfuerzo es de toda la sociedad y que la primera consigna de la gestión del Estado debería ser que «el Ecuador es un país oceánico». La conductora Mayi Zambrano señaló que la conciencia oceánica es una tarea de científicos, empresarios, pescadores y ciudadanos.

La entrevista completa, con las láminas y el video sobre la evolución de las placas tectónicas que Gómez mostró, está disponible en https://www.youtube.com/watch?v=iia5C-WUXJg. Allí se pueden seguir sus explicaciones paso a paso.

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